viernes, 5 de marzo de 2010

SINGAPUR

Singapur es una gran ciudad en todos los sentidos. En los últimos años se ha desarrollado de tal manera que ha pasado a ser uno de los centros financieros más importantes del mundo, el mayor puerto por movimiento de contenedores de toda Asia y ha venido a substituir el papel de ciudad “libre” que ocupó Hong Kong durante años.
Aquí conviven todas las culturas del continente aunque la mayor parte de la población es china y hay un porcentaje importante de indios.
El desarrollo se ve por todas partes. El comercio es impresionante, los transportes impecables, la limpieza total (en las calles hay rincones para fumadores claramente señalizados). La ciudad se ha transformado en los últimos años y para los que habíamos estado aquí antes nos ha resultado completamente desconocida.
Las fotos hablan por si solas: Edificios coloniales como el del famosísimo y tantas veces novelado hotel Raffles, mezclados con edificaciones de tipo oriental, rascacielos, espacios abiertos, magníficos hoteles, autobuses que parecen recién estrenado, un metro limpio rápido y seguro (las puertas que dan a los raíles solo se abren cuando lo hacen las del vagón parado en la estación). Y en medio de todo eso un barrio chino impresionante y uno indio que no está a su altura.
La calle comercial Orchard acoge cientos de centros comerciales dedicados a la moda a la electrónica y todo lo imaginable.
Lo que no se pueda comprar en Singapur es que no existe. El jardín botánico es probablemente uno de los más bellos del mundo y merece una entrada aparte.
Mañana salimos para Malasia y dejamos este pequeño paraíso que nos ha impresionado.
Cita especial para el
restaurante Indochina donde hemos cenado al borde del río frente a los impresionantes rascacielos iluminados
Hemos coincidido en Singapur con Jose María y Juan y esta noche vamos a cenar con ellos.






























































jueves, 4 de marzo de 2010

EL FINAL DEL PACIFICO SUR

Ya hemos dejado atrás Australia. Tras un vuelo de 7 horas y media saliendo de Brisbane hemos llegado a Singapur que será el objeto de nuestra próxima entrada del blog. El sur del pacífico nos ha tratado muy bien desde Isla de Pascua hasta Australia, con todas esas maravillas que hemos ido viendo por el camino. Para nosotros era un continente que ya habíamos renunciado a visitar por la lejanía. Su inclusión en la vuelta fue uno de los alicientes que nos animaron a hacer el viaje. Y no ha podido ser mejor.
Hemos dejado definitivamente el hemisferio sur para no volver a tocarlo en esta vuelta y ahora estamos en el ecuador.
Javier se nos ha unido ayer, por lo que a partir de ahora y hasta el final del viaje seremos LOS CINCO DE LA VUELTA.

martes, 2 de marzo de 2010

BRISBANE

Brisbane, la tercera ciudad de Australia por el número de habitantes nos ha recibido con lluvia. Desde que hemos llegado en 24 horas no ha parado de llover así que hemos suspendido la visita de las playas (la Golden Coast) y nos hemos dedicado a ver la ciudad que ha resultado un poco anodina y sin nada que destacar. Toda la ciudad está cruzada por un río que serpentea de tal manera que se usan muchos ferrys para pasar de un lado a otro del río dentro de un mismo barrio de la ciudad y hay una línea de autobuses acuáticos que va por el río de un extremo a otro de la misma.
El mal tiempo ha hecho que Brisbane nos decepcione. No todo iba a ser maravilloso…










domingo, 28 de febrero de 2010

SYDNEY

Y ya hemos llegado a Sydney
¡¡¡Que ciudad mas estupenda!!!. Construida toda ella alrededor de una bahía con entrantes y salientes, pequeños puertos, rincones inesperados a cada momento es una ciudad volcada al mar y que ofrece absolutamente de todo a sus habitantes. El famoso edificio de la opera simula unas velas infladas en mitad de la bahía que acompañan a los innumerables barquitos de vela que navegan por los alrededores.
La ciudad tiene de todo, enormes rascacielos, construcciones modernas, actividad portuaria ininterrumpida, campeonatos, carreras, casinos, tiendas de todo tipo, (el fobourg en pleno) grandes y pequeños puertos, teatro, 5 óperas por semana, playas maravillosas a 15 minutos de coche, en fin un sueño.
Hemos hecho de todo, barcos, paseos, coche, monorraíl, autobús, cruce de puentes, una ópera (una extraña versión moderna de Tosca en donde ella es asesinada en vez de suicidarse y en la que el partido dominante al que pertenece el torturador Sforza no es ni más ni menos que la Forza Italia de Berlusconi. Hemos paseado por el puerto principal, por el Darling y por el de Wooloomooloo, donde está el famoso hotel Blue de la cadena Taj, antiguo almacén portuario reconvertido conservando los grandes espacios prístinos de su estructura. El jardín botánico es una auténtica maravilla. Nuestra estancia ha coincidido con la celebración del carnaval (Mardi Gras) y el final del Año Chino. Millones de personas en las calles disfrutando de las fiestas y nosotros sumándonos a ellas. Angel quería hacer puenting desde el puente del puerto y le hemos amenazado con retirarle nuestra amistad para siempre si no desistía de la idea. Los restaurantes estupendos. Hemos comido tanto carne como pescado y siempre desde que llegamos a Nueva Zelanda acompañamos las cenas con un Sauvignon blanco. Los vinos neozelandeses son definitivamente mejores que los australianos Las chicas han aprovechado para hacer las penúltimas compras y nuestro equipaje va creciendo como el vientre de una embarazada. Está a punto de reventar.
El tsunami se acerca a las costas de Australia. Han desalojado todas las playas cercanas a Sydney como medida de precaución. Esperemos que no pase nada. ¡Vaya viaje que llevamos!